Una blanca navidad [Historia]
Era una fría y cálida vispera de navidad, mi familia me había encargado comprar el pavo para la cena del día siguiente, lo que no sabía era que en mi camino me toparía con ciertas dificultades, esta es mi historia, la historia de la vispera de la navidad y una blanca ocasión. Disfrutenla.
A la una de la tarde mi madre me pidió comprar un perdiz en un peral, yo inquieta por saber que es decidí indagar en la web, los resultados me llevaban a lo mismo, una especie de ave pequeña con un color rojizo en sus plumas en un árbol llamado peral, cogiendo las llaves del auto fui a la veterinaria más cercana para buscar el perdiz, para mi infortunio si tenían un perdiz, y un peral en la parte de atrás, pero la única manera de que me lo dieran era intercambiarles dos tórtolas por el perdiz, de manera estupefacta y furiosa me largué del lugar vosciferando insultos sin pies ni cabezas, y es que, en donde rayos podía conseguir dos tórtolas, ¿para qué quieren tórtolas? ¿Otro tipo de ave por otro tipo de ave? Eso no parece muy racional, así que conduje hasta otra veterinaria, pero no tenían ni perdiz ni tórtolas, resultaba en lo mismo en cada veterinaria, o tienda de mascotas, no tenían, angustiada me fui a un parque a sentarme, relajarme y pensar en como conseguir el perdiz en un peral, hasta que una niña pasó en frente mío con una jaula, y dentro, dos tórtolas, como rayos le pregunté si le podía comprar las tórtolas, pero me dijo que sólo podía darmelas a cambio de tres gallinas francesas, porque eso iban a comer.
¿Quién rayos come gallinas francesas? ¿En especial francesas? ¿Por qué no del mercado de la esquina? Le obligue que me prometiera que iba a guardar esas tórtolas hasta que le diera las gallinas, después fui al mercado de la esquina para comprar tres gallinas y decirle que son francesas, era una niña, de segura caería con facilidad, fue tal mi sorpresa al descubrir que las gallinas francesas son diferentes que las normales, y de nueva comenzaba mi odisea para conseguir otro tipo de ave por otro tipo de ave para conseguir otro tipo de ave, rídiculo. Cualquier escritor loco gozaría de atormentarme de esta manera, en fin, en el cuarto mercado tenían tres gallinas francesas, pero pedían a cambio cuatro aves cantoras ¡¿En serio?! ¡¿A quién rayos se le pudo ocurrir esta trama?! Un ave por dos aves, por tres aves, por cuatro aves, como odio eso, pensé que podía darles unos guacamayos, al fin y al cabo, son aves cantoras, podría funcionar, y lo intenté, pero no quisieron aceptar el intercambio, y en un momento de desesperación total, recordé haber oído aves cantoras en una de las tiendas que visité, al llegar al local ya eran las cinco de la tarde, en el mostrador tenían a las aves, preguntando por su precio, me dijeron que solo podían aceptar un intercambio, que sorpresa, exigían cinco anillos de oro, ok, ya no más aves, es un buen giro, para mi dicha, a lado del local había uno de joyería fina, al preguntar por los anillos me dijeron que tenían un costo de cinco millones de pesos, realmente no se si me tomaban el pelo o que, pero les pregunte si no podíamos llegar a un acuerdo, y me dijeron que me darían los anillos, a cambio de seis gansos tendidos, ok, volvemos a lo mismo.
Ahora necesitaba, seis gansos tendidos, cinco anillos de oro, cuatro aves cantoras, tres gallinas francesas, dos tórtolas y un perdiz en un peral, y por si fuera poco ya había oscurecido a la hora de las seis de la tarde, maldigo mi suerte; aparcando mi coche en un estacionamiento público comencé a caminar en las solitarias calles del centro hasta encontrarme con seis gansos tendidos en una carnicería, bueno, algo bueno para variar, al preguntar por los gansos, el carnicero muy enojado me dijo: "siete cisnes nadando foto", como si encontrar cisnes fuera cosa fácil, caminando más decidi tomarme un descanso en una fuente de sodas, a las siete de la noche, por acción del destino, una anciana le tomo una foto y un video a siete cisnes nadando, le pedí que me los enviará, pero la muy méndiga, me dijo que a cambio tenía que ordeñar vacas con sus siete criadas, y como no, nos fuimos a su granja, pero las criadas me dijeron que para ordeñar las vacas, necesitaban un baile de nueve bailarinas, y sólo nos faltaba una más para bailarles, decepcionada entré a la casa de la méndiga señora, donde habían diez señores saltando, once flautistas tocando y once bateristas tocando, para terminar el baile me obligaron a unirme a los bateristas, al final del baile una criada me acompaño a bailar para las vacas, terminado el baile ordeñamos las vacas, la méndiga señora me envió la evidencia, con un gracias, hasta luego y un vuelve pronto, como si fuera a hacer todo esto nuevamente, fui con el iracundo carnicero, le mostre la foto y el video de los cisnes, y sonriendo me dio los gansos, fui a la joyería para darles los gansos por los cinco anillos de oro, acto seguido compre las aves cantoras con los anillos, siento que perdí mucho dinero en esa transacción, al llegar al mercado, me dieron las gallinas y en el parque, toodavía estaba la mugre niña, le di las gallinas, me dio las tórtolas.
Triunfantemente llegue a la veterinaria con las tórtolas, y con una sonrisa en mi rostro mugriento y cansado, acepte el perdiz y el peral, les exigí ayuda para transportar el peral a mi casa, a las doce de la mañana de ya la inexistente víspera de navidad, en mi casa, mi madre preocupada y furiosa me pregunto donde había estado todo este tiempo, y lo único que le respondí fue:
"Doce baterías tocando, once flalutista tocando, diez señores saltando, nueve bailarinas, ocho criadas ordeñanado, siete cisnes nadando, seis gansos tendidos, cinco anillos de oro, cuatro aves cantoras, tres gallinas francesas, dos tórtolas y un perdiz en un peral"
Y esa, mis queridos amiguitos, fue mi historia de la vispera de navidad y una blanca ocación, porque al final, no me pidió el perdiz y el peral, sino un pavo que tenía la vecina, la cual fue a recoger mi propia madre, y en todo ese tiempo ella no me marco ni me envió algun mensaje, se preguntarán cual es la moraleja de esta historia navideña, bueno, la moraleja es no hacerle caso a tu madre, escucharla bien, e ir con la vecina. Y, si esa no es la moraleja, pues diganmela, y yo encantada la oiré.
A la una de la tarde mi madre me pidió comprar un perdiz en un peral, yo inquieta por saber que es decidí indagar en la web, los resultados me llevaban a lo mismo, una especie de ave pequeña con un color rojizo en sus plumas en un árbol llamado peral, cogiendo las llaves del auto fui a la veterinaria más cercana para buscar el perdiz, para mi infortunio si tenían un perdiz, y un peral en la parte de atrás, pero la única manera de que me lo dieran era intercambiarles dos tórtolas por el perdiz, de manera estupefacta y furiosa me largué del lugar vosciferando insultos sin pies ni cabezas, y es que, en donde rayos podía conseguir dos tórtolas, ¿para qué quieren tórtolas? ¿Otro tipo de ave por otro tipo de ave? Eso no parece muy racional, así que conduje hasta otra veterinaria, pero no tenían ni perdiz ni tórtolas, resultaba en lo mismo en cada veterinaria, o tienda de mascotas, no tenían, angustiada me fui a un parque a sentarme, relajarme y pensar en como conseguir el perdiz en un peral, hasta que una niña pasó en frente mío con una jaula, y dentro, dos tórtolas, como rayos le pregunté si le podía comprar las tórtolas, pero me dijo que sólo podía darmelas a cambio de tres gallinas francesas, porque eso iban a comer.
¿Quién rayos come gallinas francesas? ¿En especial francesas? ¿Por qué no del mercado de la esquina? Le obligue que me prometiera que iba a guardar esas tórtolas hasta que le diera las gallinas, después fui al mercado de la esquina para comprar tres gallinas y decirle que son francesas, era una niña, de segura caería con facilidad, fue tal mi sorpresa al descubrir que las gallinas francesas son diferentes que las normales, y de nueva comenzaba mi odisea para conseguir otro tipo de ave por otro tipo de ave para conseguir otro tipo de ave, rídiculo. Cualquier escritor loco gozaría de atormentarme de esta manera, en fin, en el cuarto mercado tenían tres gallinas francesas, pero pedían a cambio cuatro aves cantoras ¡¿En serio?! ¡¿A quién rayos se le pudo ocurrir esta trama?! Un ave por dos aves, por tres aves, por cuatro aves, como odio eso, pensé que podía darles unos guacamayos, al fin y al cabo, son aves cantoras, podría funcionar, y lo intenté, pero no quisieron aceptar el intercambio, y en un momento de desesperación total, recordé haber oído aves cantoras en una de las tiendas que visité, al llegar al local ya eran las cinco de la tarde, en el mostrador tenían a las aves, preguntando por su precio, me dijeron que solo podían aceptar un intercambio, que sorpresa, exigían cinco anillos de oro, ok, ya no más aves, es un buen giro, para mi dicha, a lado del local había uno de joyería fina, al preguntar por los anillos me dijeron que tenían un costo de cinco millones de pesos, realmente no se si me tomaban el pelo o que, pero les pregunte si no podíamos llegar a un acuerdo, y me dijeron que me darían los anillos, a cambio de seis gansos tendidos, ok, volvemos a lo mismo.
Ahora necesitaba, seis gansos tendidos, cinco anillos de oro, cuatro aves cantoras, tres gallinas francesas, dos tórtolas y un perdiz en un peral, y por si fuera poco ya había oscurecido a la hora de las seis de la tarde, maldigo mi suerte; aparcando mi coche en un estacionamiento público comencé a caminar en las solitarias calles del centro hasta encontrarme con seis gansos tendidos en una carnicería, bueno, algo bueno para variar, al preguntar por los gansos, el carnicero muy enojado me dijo: "siete cisnes nadando foto", como si encontrar cisnes fuera cosa fácil, caminando más decidi tomarme un descanso en una fuente de sodas, a las siete de la noche, por acción del destino, una anciana le tomo una foto y un video a siete cisnes nadando, le pedí que me los enviará, pero la muy méndiga, me dijo que a cambio tenía que ordeñar vacas con sus siete criadas, y como no, nos fuimos a su granja, pero las criadas me dijeron que para ordeñar las vacas, necesitaban un baile de nueve bailarinas, y sólo nos faltaba una más para bailarles, decepcionada entré a la casa de la méndiga señora, donde habían diez señores saltando, once flautistas tocando y once bateristas tocando, para terminar el baile me obligaron a unirme a los bateristas, al final del baile una criada me acompaño a bailar para las vacas, terminado el baile ordeñamos las vacas, la méndiga señora me envió la evidencia, con un gracias, hasta luego y un vuelve pronto, como si fuera a hacer todo esto nuevamente, fui con el iracundo carnicero, le mostre la foto y el video de los cisnes, y sonriendo me dio los gansos, fui a la joyería para darles los gansos por los cinco anillos de oro, acto seguido compre las aves cantoras con los anillos, siento que perdí mucho dinero en esa transacción, al llegar al mercado, me dieron las gallinas y en el parque, toodavía estaba la mugre niña, le di las gallinas, me dio las tórtolas.Triunfantemente llegue a la veterinaria con las tórtolas, y con una sonrisa en mi rostro mugriento y cansado, acepte el perdiz y el peral, les exigí ayuda para transportar el peral a mi casa, a las doce de la mañana de ya la inexistente víspera de navidad, en mi casa, mi madre preocupada y furiosa me pregunto donde había estado todo este tiempo, y lo único que le respondí fue:
"Doce baterías tocando, once flalutista tocando, diez señores saltando, nueve bailarinas, ocho criadas ordeñanado, siete cisnes nadando, seis gansos tendidos, cinco anillos de oro, cuatro aves cantoras, tres gallinas francesas, dos tórtolas y un perdiz en un peral"
Y esa, mis queridos amiguitos, fue mi historia de la vispera de navidad y una blanca ocación, porque al final, no me pidió el perdiz y el peral, sino un pavo que tenía la vecina, la cual fue a recoger mi propia madre, y en todo ese tiempo ella no me marco ni me envió algun mensaje, se preguntarán cual es la moraleja de esta historia navideña, bueno, la moraleja es no hacerle caso a tu madre, escucharla bien, e ir con la vecina. Y, si esa no es la moraleja, pues diganmela, y yo encantada la oiré.
Comentarios
Publicar un comentario